sábado, 2 de junio de 2012

Su nombre es...

 
  No importa su nombre. Ella no sabe lo que significa preocuparse, apenas sabe que hay alguien más, del otro lado.
  No conoce el amor, ni la amistad. Y si te lo preguntas, ignora lo que es el odio, la envidia o el rencor.
  Ella no tiene rumbo, simplemente vaga hacia la derecha, hacia la izquierda, hacia el vacío mismo; pero jamás se detiene en nada.
  Sus ojos ciegos nunca verán la belleza de una noche encendida o de un infinito mar. Difícil será que alguna vez aprecie un color, un sentimiento, una melodía o un momento del día.
  Aún me cuesta entender cómo es posible que nunca esté sola, ya que siempre hay alguien que la acompañe.
  En mí despierta todo lo que ella no es capaz de sentir.
  Su nombre es: Indiferencia.

sábado, 26 de mayo de 2012

El Universo. Vos. Yo.


  Hace algún tiempo atrás vi pasar una estrella fugaz. Mi mente prefirió no desear nada; pero mi corazón, del modo más sincero y secreto, pidió conocer aquello que se llama “amistad”.
Pasaron años, brisas otoñales, primaveras, veranos de luna llena, e incluso una inesperada nevada de invierno…y así fue como mi infinita espera me llevó a cerrar las cortinas de mi ventana rota de sueños y empañada por ansiedad.
  Pero cierto día tuve un sueño: el Universo me hablaba. Era resplandeciente, de miles de colores y chispas, gigante y envolvente.
—Luli, sé que estás cansada de esperar pero debes saber que ya es tiempo de abandonar ese rincón de bruma y niebla en el que has estado últimamente. Es tiempo de que vivas ese anhelo que hace unos años deseás que sea real. No dejes nunca que las sombras de tu pasado te impidan vivir. No dejes que tus miedos te alejen de creer que lo que te sucede es real.
—Pero tengo miedo de la soledad, de que nadie me comprenda… ¡de tantas cosas! —exclamé alarmada.
—No podés tener miedo sino conocés lo que es la amistad; y mucho menos si no sabes que tu amiga es ella, es vos, y es yo, el Universo.
— ¿Qué? ¿Cómo? No entiendo qué me estás queriendo decir… ¿Y eso cuándo va a pasar?
—No tiene gracia que lo explique. Si has esperado este tiempo, podés esperar un poco más para entenderlo… Recordá, no tengas miedo.

***

  Pequeñas luces alumbraban mi sendero, pero mi dirección seguía incompleta. Cuando menos lo imaginé, un destello más intenso que el de aquella estrella que vi alguna vez, me obligó a ver qué había realmente frente a mí: una amiga de verdad, tan real como ese deseo que mi corazón había pedido desde lo más profundo de su naturaleza.
  En silencio, me mostró otros caminos y descubrí un rumbo en el cual creer. Dibujó las líneas entre lo real y lo falso, y continuamos ese viaje que sin saberlo, hacía tiempo ya habíamos emprendido.
  Logró transformar una parte de mí que jamás revelé; dejando el orgullo a un lado, acepté equivocarme y desenterré historias sin temer avergonzarme. Me desafié a admitir que no siempre puedo sola y el no tener razón ya no me atormenta.

  Con el tiempo entendí aquel misterioso sueño del Universo. Ella es ella porque tiene su propia esencia, porque es única. Pero también es yo, porque tiene tanto o más de lo que siempre quise encontrar y descubrir en alguien, y también es el Universo…
  Es el Universo porque su cariño es mi hogar, porque su sinceridad es pura como un barrilete flotando en el inmenso cielo. Porque me transmite una paz que nadie puede robarme. Una paz poderosa, como aquella sensación al cerrar mis ojos, dejando que el calor del sol acaricie mi cara. Porque sus consejos son susurros que acarician mis alas, porque es delicada como una muñeca de porcelana. Porque sus palabras tienen la armonía de una noche de verano, acompañada por el canto de los grillos. Ocurrente como una rima, risueña como el golpeteo de un cascabel, cálida como su propia sonrisa. Su alegría ilumina mi día a día, como una bandada de pájaros cantando al amanecer. Porque comparte conmigo una visión especial y diferente, como la de un caleidoscopio. Porque muchas cosas se transforman cuando me muestra su forma de mirarlas.
  Y aunque por momentos la lluvia le haga liberar algunas de sus lágrimas, el sol nunca olvidó compensarla con ese brillo característico de diamantes que posee, con esa mirada resplandeciente como el cielo estrellado.

  Teffi es quien siempre quita de mi cabeza la tonta idea de que mi equilibrio puede pender de un hilo. Es quien me alegra una tarde gris entre aromas de café o entre los tiernos ronroneos de su gatito color canela: León. Es quien siempre me contagia de su valioso perfume de ilusiones, de confianza, de seguridad…
  Nada se pierde, todo se transforma dicen. Y ella transforma mis muros en puentes, uniendo mis miedos a respuestas, mis dudas a certezas. Ella, en cada abrazo, une aún más mi corazón al suyo.

lunes, 21 de mayo de 2012

Cuando el corazón es el Mapa del Tesoro...


  Un grito de desesperación ahoga sus penas. Sus temores son sepultados en el hueco más profundo del bosque y su alma guerrera está dispuesta a luchar una vez más. Corre, esquiva voces engañosas, huye de influencias poco favorables, busca su destino y se detiene frente a un cristalino río de posibilidades. Su nuevo comienzo es un flechazo de oportunidades, un campo energético de decisiones y un cielo de esperanzas.
  La brisa acaricia su rostro suave, como las coloridas plumas que emebellecen su chaleco de cuero. El sol le presta sus poderosos rayos una vez más, para que pueda continuar con su misión: despertar sus ilusiones dormidas.
 —No tengas miedo de lo que tu corazón desee —le susurra una lejana y extraña voz, semejante a un eco. —Sólo ten miedo de que éste, un día incierto, ya no quiera hablar, ni sentir. Porque en esta vida él está para guiarte aún cuando te sientas más perdida que nunca. Sé precavida y actúa cuando te parezca conveniente, pero no permitas que tus sueños se extingan. Porque hay cosas que siempre pueden esperar pero nunca esfumarse como si no hubieran existido.

jueves, 17 de mayo de 2012

Sin intérprete no hay sonido


   La velocidad de sus pensamientos bloqueó su instinto de forma instantánea; y sus movimientos, se vieron reducidos a la voluntad artificial de las células mecánicas.
  Sus ojos, ya no observaban la cálida naturaleza que solía envolver la frescura de su espíritu, tan sólo se limitaban a analizar un entorno que se hallaba desprovisto de cualquier signo familiar.
  El tiempo, impregnado de monotonía, parecía hacer cada vez más visible la ignorancia asesina, la misma que se había apoderado de todos y cada uno de sus sentimientos. La alegría, la tristeza, el temor, la seguridad...apenas podían percibirse en su rostro inocente y juvenil; la conversión hacia un vil estado donde el corromperse había sido inevitable.
  Definitivamente, la falta del medio esencial e innato imposibilitaba la aprehensión: su alma había sido manipulada.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Pasado


   Mis ojos arden, algo los desvela y no saben qué es. Enciendo la radio, tratando de encontrar un poco de música que me acompañe en medio de la difusa madrugada. Del modo más inesperado, mi mente te evoca. Revivo el último adiós como si hubiese sido ayer. Aburrida, selecciono una emisora al azar. ¡Es "Sweet harmony" de The Beloved! —me digo a mí misma. Sorprendida, aprecio aquella canción que me presentaste el día en que nos conocimos y con la cual había quedado tan fascinada. ¿Coincidencia? No lo creo.
  De pronto "Seven seconds away" de Youssou N'Dour y Neneh Cherry, irrumpe en mis audífonos. Otra de esas tantísimas canciones que alguna vez compartiste conmigo y que enloquecida agregué a mi lista de favoritas. Pero el tiempo pasaba y una lluvia de melodías y letras, que en un pasado no muy lejano me habías enseñado, comenzó a invadir mis oídos. ¿Es que acaso se trataba de una conexión implícita entre nosotros a través de la radio? No lo sé, pero quizás gracias a esta experiencia pude recordar aquel tiempo, no muy lejano, donde eras otra persona, o mejor dicho, donde aún no sabía quién eras.

miércoles, 25 de abril de 2012

Leal, a mi corazón


Ahogaste mis ilusiones,
las que nunca nacieron.
Te mostraste inseguro
y descubrí tu soberbia.
Te encomendé mis alas
puras, inmensas, fuertes.
Un beso bastó para entender que de amistad se trataba
lo que en mi corazón habitaba.
Sincerar mis sentimientos alcanzó
para negarte a aceptar que podíamos disentir.
Nada fue suficiente
para tu insaciable ego
disfrazado de inocencia.
Ignoraste mi verdad
buscando cariño
para tus brazos sedientos
y tu cuerpo gélido.
Comprendí que el amor
nunca fue compatible con mi libertad,
prefiero vivir
a ser esclava de dudas ajenas.
Intenté crear realidades inexistentes
para protegerte
y me alejé.
Jamás creíste mis palabras
en cambio yo, me alimenté de las tuyas.
Intercambiamos los roles
una vez más.
El primero y el último dije
el primero de muchos más pensaste,
pero la sinceridad es mi aliada
la ceguera, tu compañera.
Y acá estoy
sola desde que te dije adiós
con el único amor que conozco
y conoceré,
el único en el que creo:
la amistad.

lunes, 23 de abril de 2012

Otoño


   Y finalmente el otoño invadió los edificios de mi ciudad, las calles de mi barrio, el balcón de mi departamento...las hojas se van desprendiendo día a día de miles de ramas, coloreando cada rincón y cada escondite. Tonalidades de marrón, naranja, amarillo y algún verde perdido se pierden en los rugidos de un viento frío. La nostálgica estación abraza hogares, almacenes, quioscos, plazas, como una gran ola de sentimientos que esperan ser recordados.
  Camino sola, abrigada, buscando algo que complete mi melancólica mirada. Pero no me quejo, disfruto de sentirme así, tomándome un tiempo para pensar, porque en mi mente también es otoño. Respiro calidez en medio de una brisa desesperada; atrapo en mi memoria noches, noches en las que oigo a lo lejos una guitarra desconocida, pero que aún así se conecta con mi ser. Me llueven los momentos de un pasado no muy lejano, con personas que hoy ya no están, con ilusiones que se han esfumado debido a un destino que ahora logro comprender. Contemplo mañanas que me inspiran, me refugio en atardeceres, me camuflo en aromas de café, el jazz y el blues me acompañan antes de dormirme, algunas historias me piden a gritos que sean escritas por mis manos heladas, las reflexiones abrigan mis pensamientos, un chocolate caliente me ayuda a concentrarme y releo un libro que creía perdido...ése es mi otoño. ¿Y el tuyo?